A 30 años de su fundación el MERCOSUR en una encrucijada

El enfrentamiento entre los presidentes de Argentina y Uruguay

La conferencia virtual entre los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y con la presencia del de Bolivia, país que pretende ingresar al bloque y el de Chile, miembro asociado termino sin declaración conjunta como se pretendía fruto de las visiones encontradas de Argentina por un lado – con  su postura proteccionista –  y las de Brasil, Paraguay y Uruguay de flexibilizar el Mercosur e impulsar acuerdos del bloque con otros países o bloques regionales o darle ciertos márgenes de libertad a que los países que integran el Mercosur pudieran negociar acuerdos independientemente con terceros.

Las diferencias que son ostensibles estallaron justo cuando el Mercosur cumplía 30 años. Las dos visiones terminaron por enfrentarse y no tuvieron a Jair Bolsonaro y Alberto Fernandez como actores sino al presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou y su par argentino. El presidente Lacalle Pou antes de esta cumbre había tenido reuniones personales con Jair Bolsonaro, Alberto Fernández y Mario Abdo Benítez donde dejo en claro cuál era la posición de Uruguay y que se había terminado la hora de dialogar y pasar a la acción.

Mientras Bolsonaro defendió la posición de flexibilizar el bloque (luego de retiro de la reunión) y Abdo defendió lo mismo, pero con menos énfasis, Lacalle Pou fue al fondo y dijo que el Mercosur no debe ser un “corset” ni un “lastre”.

Ante este último concepto Alberto Fernández se dio por aludido mas allá que Lacalle Pou no dijo que Argentina era el “lastre” y respondió: “Si somos un lastre, tomen otro barco”, algo que será recordado por tiempo como un hito en las relaciones dentro del Mercosur y entre Argentina y Uruguay.

En Uruguay hay una disconformidad con la situación de MERCOSUR que ha crecido desde la primera década del siglo XXI y aumento en esta segunda década y en eso fueron contestes tanto el presidente socialista Tabaré Vázquez como el actual Luis Lacalle Pou, liberal y que gobierna con una coalición donde confluyen fuerzas de centro y centroderecha.

El enfrentamiento entre ambos mandatarios produjo reacciones dispares y curiosas en ambas márgenes del Río de la Plata. Lacalle Pou recibió el apoyo de las fuerzas de la coalición de su gobierno y de las asociaciones de exportadores, industriales y productores ganaderos y agrícolas y las criticas de la izquierda que apoyaron a Fernández. Y en Argentina fue a la inversa. Los más importantes medios de la Argentina y las fuerzas opositoras al gobierno de Alberto Fernández apoyaron a Lacalle Pou en su posición. En esto pesa la visión de que quien comienza a gobernar en las sombras el país es Cristina Kirchner.

Legisladores oficialistas uruguayos le recordaron a la dirigencia del Frente Amplio que los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner fueron enemigos del Uruguay y hostigaron de distinta forma a los gobiernos de la izquierda empezando con el primero de Tabaré Vázquez (2005-2010) permitiendo y alentado el corte de los puentes binacionales por la instalación de una planta pastera en Uruguay. La tensión fue tal que año después Vázquez reconoció que hablo con el entonces presidente estadounidense George W. Bush buscando su apoyo en caso de que Argentina subiera en su escalada en contra de Uruguay. En otro episodio muy recordado, en 2007 cuando asumió la presidencia Cristina Kirchner rezongo a Vázquez en presencia de muchos otros presidentes.

Los mayores críticos al presidente uruguayo y de apoyo a Fernández dentro de Uruguay fueron dirigentes y legisladores del Partido Comunista y sus aliados y del Movimiento de Participación Popular, movimiento encabezado por el expresidente José Mujica.

Durante el gobierno de Mujica entre 2010 y 2015 las relaciones con el gobierno de Cristina Kirchner y los problemas de la inserción internacional del Mercosur quedaron en segundo plano y comenzó la era del Mercosur ideológico. Allí vino el ingreso al bloque de Venezuela, la separación de Paraguay y el impulso del Parlamento del Mercosur que se ha mostrado como un órgano ajeno a los propósitos originales de la creación del bloque.

Al retorno de Vázquez al poder en 2015, el gobierno uruguayo retomo los pedidos de abrir al Mercosur y concretar Tratados de Libre Comercio. Las relaciones uruguayo-argentina mejoraron curiosamente cuando tomo el poder en Argentina el presidente Mauricio Macri de centroderecha y liberal. El mantuvo una muy buena relación en el presidente socialista uruguayo Tabaré Vázquez en su segundo mandato (2015-2020) Es allí donde se firma en 2019 el Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur – Unión Europea el que esta naufragando por la decisión de la mayoría de los países del Viejo de Continente de avalarlo.

Al asumir el gobierno Alberto Fernández la política proteccionista de Argentina se volvió. Argentina tiene su mayor comercio con Brasil y China y no desea aún en el caso de China un TLC.

Por el contrario, el resto de los países Uruguay y Brasil desean – ante la frustración del TLC con la UE – concretar acuerdos con el Reino Unido (deseoso ahora de su separación de con la UE fortalecer acuerdos comerciales), Corea del Sur, China y EEUU/Canadá.

Ante la negativa Argentina ha ir en esa dirección es que Uruguay que si necesita esos acuerdos esta pidiendo un nuevo acuerdo marco. En Uruguay en el gobiernos y economistas ven que la Unión Aduanera, el objetivo fundacional del Mercosur ya no tiene futuro y que el Mercosur debe pasar a ser un Tratado de Libre Comercio.

Las situaciones de la pandemia, económica y financiera de los países están jugando un papel muy importante en la definición de la política exterior de los países del Mercosur. Hechos como la deuda externa, la inflación, déficit fiscal, índice de pobreza, y fortaleza de los gobiernos nacionales fijan prioridades que hoy hacen que en el caso de Argentina se aleje aún más de la idea de una flexibilización que implica la baja de los aranceles del Mercosur.

Es difícil saber cómo podrá recomponerse las relaciones interbloque y que se pueda alcanzar algún tipo de compromiso. El presidente argentino, Alberto Fernández cuando parecía que la polémica se aplacaba volvió a encenderla declarando El presidente Alberto Fernández afirmó el miércoles de noche que el discurso de su par uruguayo Luis Lacalle Pou “fue destemplado y agresivo” cuando dijo que el Mercosur era un lastre, pero dejo en claro que ese cruce “no pone en riesgo la unidad” del bloque regional. Fernández no contento con ello declaro al canal argentino C5N, que: “Me impresiona que digan que el patotero soy yo”. “Yo soy el presidente de Argentina, no tengo por qué soportar que a mi país lo llamen lastre, no voy a dejar que traten así a la Argentina en un grupo regional y tampoco trataría así a nadie, pero fue un incidente y punto”, afirmó. Actualmente el MERCOSUR tiene Acuerdos de Complementación Económica con Bolivia, Chile, México y Colombia. Acuerdos parciales con Comunidad Andina, Cuba y Perú. Acuerdo preferencial con Sudáfrica y la India y TLC con Egipto e Israel además del firmado con la UE que no está en marcha aún y difícilmente se ponga en vigencia.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.